03/11/2026

Cómo interpretar correctamente las prestaciones de una ventana

Una ventana puede presentar excelentes valores en su ficha técnica y, aun así, no ser la solución adecuada para un determinado proyecto.

Transmitancia térmica, permeabilidad al aire, estanqueidad al agua, resistencia a la carga de viento, aislamiento acústico o factor solar describen comportamientos diferentes. Ninguno de estos parámetros, considerado aisladamente, permite determinar si una ventana responde correctamente a las necesidades de un edificio.

La cuestión no es, por tanto, encontrar la cifra más alta o más baja, sino entender qué significa cada prestación, cómo se determina y cuál necesita realmente cada hueco.

Una buena prescripción no consiste en maximizar todas las prestaciones, sino en definir las necesarias para cada proyecto y comprobar que son compatibles entre sí.

De las necesidades del proyecto a las prestaciones de la ventana

Una forma sencilla de abordar la prescripción de una carpintería exterior es seguir esta secuencia:

PROYECTO → PRESTACIÓN REQUERIDA → PRODUCTO → PRESTACIÓN DECLARADA → INSTALACIÓN → HUECO EJECUTADO

El primer paso no debería ser elegir una serie de perfiles o un material, sino analizar las condiciones del edificio:

  • ubicación y zona climática
  • orientación
  • dimensiones de los huecos
  • altura del edificio
  • exposición al viento y a la lluvia
  • porcentaje acristalado
  • ruido exterior
  • sistema de apertura
  • composición del acristalamiento
  • protecciones solares
  • solución constructiva de fachada


A partir de estas condiciones pueden establecerse las prestaciones necesarias y seleccionar posteriormente una solución capaz de proporcionarlas.

La UNE-EN 14351-1 constituye la norma de producto de referencia para ventanas y puertas exteriores peatonales y establece el marco para declarar sus principales características de prestación. Otras normas específicas permiten clasificar comportamientos concretos, como la permeabilidad al aire, la estanqueidad al agua o la resistencia frente al viento.

Perfil, ventana y hueco instalado no son lo mismo

Antes de interpretar cualquier ficha técnica conviene diferenciar tres niveles:

  • Sistema de perfiles
  • Ventana terminada
  • Hueco instalado en el edificio

El perfil es uno de los componentes de la ventana. A partir de él, el fabricante configura el producto incorporando acristalamiento, herrajes, juntas, refuerzos cuando son necesarios y otros elementos.

Finalmente, esa ventana se incorpora al edificio mediante fijaciones, sellados, aislamiento perimetral, premarcos o soluciones equivalentes y, con frecuencia, un cajón de persiana.

Por ello:

Una característica del perfil no debe atribuirse automáticamente a la ventana, y una prestación declarada de la ventana no garantiza por sí sola idéntico comportamiento del hueco una vez instalado.

Uf, Ug y Uw: tres valores diferentes

Los tres se expresan en W/m²K y, en los tres casos, un valor menor indica una menor transmisión térmica.

Pero no caracterizan el mismo elemento.

Uf: transmitancia térmica del marco

Uf (frame) caracteriza la transmitancia térmica del marco.

Es una característica fundamental para analizar térmicamente el sistema de perfiles, pero Uf no es la transmitancia de la ventana completa.

Ug: transmitancia térmica del acristalamiento

Ug (glazing) caracteriza la transmitancia térmica del acristalamiento.

Depende, entre otros factores, del número de vidrios y cámaras, capas bajo emisivas, gases de relleno y configuración de la unidad de vidrio aislante.

Tampoco representa por sí solo la transmitancia de la ventana.

Uw: transmitancia térmica de la ventana

Uw (window) caracteriza la transmitancia térmica de la ventana.

En su determinación intervienen fundamentalmente:

Uf + Ug + superficies de marco y vidrio + transmitancia térmica lineal del borde del acristalamiento (Ψg).

Esto explica por qué una misma combinación de sistema de perfiles y acristalamiento puede proporcionar diferentes valores Uw en función de las dimensiones y configuración de la ventana.

Una ventana pequeña suele presentar una proporción de marco respecto a vidrio distinta de una ventana de gran superficie. Al cambiar la geometría, cambia también el resultado.

ERROR FRECUENTE

Comparar el Uf de un sistema con el Uw de otra ventana. No son magnitudes equivalentes.

El DB-HE analiza el hueco mediante diferentes parámetros y el comportamiento energético del edificio mediante el conjunto de su envolvente. Por tanto, cumplir un determinado límite de Uw no implica por sí solo resolver correctamente el comportamiento energético del edificio.

Permeabilidad al aire: ¿qué significa una Clase 4?

Aunque una ventana esté cerrada, una diferencia de presión entre exterior e interior puede provocar el paso de aire a través de sus juntas.

La permeabilidad al aire caracteriza este fenómeno y se clasifica conforme a UNE-EN 12207.

En la escala normalizada habitual:

Clase 4 > Clase 3 > Clase 2 > Clase 1

Una clasificación superior representa una menor permeabilidad al aire bajo las condiciones de ensayo.

Limitar estas infiltraciones puede contribuir al comportamiento energético, al confort térmico y al aislamiento acústico.

¿Qué establece el CTE?

El DB-HE limita directamente la permeabilidad Q100 de los huecos pertenecientes a la envolvente térmica:

Q100 representa la permeabilidad medida a una sobrepresión de 100 Pa. El DB-HE exige además cuidar especialmente los encuentros entre huecos y cerramientos opacos para asegurar una adecuada estanqueidad al aire.

Pero existe un matiz importante:

Cumplir la clase mínima reglamentaria no significa que esa sea necesariamente la prestación adecuada para el proyecto.

Una estrategia de elevada eficiencia energética, unas determinadas condiciones de exposición o los objetivos específicos del edificio pueden justificar prestaciones superiores.

Una ventana Clase 4 no garantiza un edificio hermético

El ensayo caracteriza la ventana.

Pero las infiltraciones también pueden producirse en el encuentro entre la ventana y la fachada.

Por eso deben diferenciarse:

Permeabilidad al aire de la ventana ≠ Estanqueidad al aire del hueco instalado

Una ventana con una excelente clasificación puede formar parte de un hueco con infiltraciones si su instalación no resuelve adecuadamente sellados y encuentros.

Zona climática de invierno

Estanqueidad al agua: cómo interpretar 9A o E750

La estanqueidad al agua evalúa la capacidad de una ventana para impedir penetraciones de agua cuando está sometida simultáneamente a agua y diferencias de presión.

Su clasificación se realiza conforme a UNE-EN 12208.

En la documentación técnica podemos encontrar valores como:

4A · 7A · 9A · E750 · E900

En el método A, utilizado para productos plenamente expuestos, la clasificación se relaciona con la presión alcanzada durante el ensayo sin que se produzca penetración de agua.

Por ejemplo, 9A corresponde a 600 Pa.

Cuando se supera el rango ordinario de clasificación se emplea la designación E seguida de la presión de ensayo alcanzada. Una clasificación E750, por ejemplo, indica una prestación ensayada por encima de 9A.

Pero esto no significa que todos los edificios necesiten E750 o E900.

Una ventana protegida por un vuelo en una planta baja no presenta las mismas condiciones de exposición que otra situada en una planta elevada y directamente expuesta a viento y lluvia.

La prestación adecuada no es necesariamente la máxima disponible, sino la que responde a las condiciones reales de exposición del proyecto.

Resistencia a la carga de viento: qué significan C3, C4 o C5

La resistencia a la carga de viento se clasifica conforme a UNE-EN 12210.

Es habitual encontrar designaciones como:

C2 · C3 · C4 · C5

La clasificación combina dos informaciones.

El número se relaciona con niveles crecientes de presión de ensayo.

La letra está relacionada con la deformación frontal relativa del elemento bajo carga. Dentro de las clases habituales, C establece un límite de deformación más exigente que B, y B que A.

Esta prestación adquiere especial relevancia en:

  • edificios en altura
  • fachadas expuestas
  • grandes superficies acristaladas
  • hojas de grandes dimensiones
  • emplazamientos sometidos a elevadas presiones de viento

Las dimensiones importan

No debe interpretarse la clasificación obtenida por una determinada configuración ensayada como una prestación universal aplicable a cualquier dimensión fabricada con el mismo sistema.

Al aumentar las dimensiones cambian las solicitaciones sobre perfiles, refuerzos, herrajes, vidrios y uniones.

Un sistema de perfiles no tiene una resistencia al viento universal independientemente de las dimensiones y configuración de la ventana.

En grandes huecos, la solución concreta debe verificarse y dimensionarse adecuadamente.

Aislamiento acústico: por qué “40 dB” puede decir demasiado poco

La acústica es uno de los campos donde resulta más fácil simplificar en exceso las prestaciones de una ventana.

En la documentación pueden aparecer Rw, C, Ctr, RA o RA,tr.

No significan exactamente lo mismo.

Rw (C; Ctr)

Rw es el índice ponderado de reducción acústica.

Los términos de adaptación espectral C y Ctr permiten adaptar la valoración a diferentes espectros de ruido. Ctr adquiere especial relevancia frente a fuentes con determinadas características espectrales, como el tráfico rodado.

Por ejemplo:

Rw (C; Ctr) = 42 (-1; -5) dB

No debería interpretarse simplemente como “ventana de 42 dB” para cualquier situación acústica.

RA,tr y el DB-HR

Para los componentes del hueco frente a ruido exterior dominante de tráfico, el DB-HR emplea RA,tr.

Y aquí aparece una cuestión especialmente importante para la prescripción: el comportamiento del hueco no se limita necesariamente a la ventana.

Cuando existen, el DB-HR caracteriza conjuntamente elementos como:

ventana + caja de persiana + aireador.

El documento comentado del DB-HR indica expresamente que RA,tr puede caracterizar ese conjunto.

Por tanto, una ventana con una elevada prestación acústica puede formar parte de un hueco con un resultado inferior si el cajón de persiana o el aireador constituyen puntos débiles.

El vidrio tampoco es la ventana

Otro error habitual consiste en utilizar la prestación acústica del vidrio como si correspondiera a la ventana completa.

Intervienen también:

  • sistema de apertura
  • juntas
  • permeabilidad al aire
  • geometría
  • herrajes y presión de cierre
  • dimensiones
  • cajón de persiana
  • aireadores, cuando existen

El documento comentado del DB-HR señala que el aislamiento acústico de una ventana depende de factores como el tipo de vidrio y la permeabilidad al aire, generalmente relacionada con el sistema de apertura. También señala que el material del marco, considerado aisladamente, no determina la prestación acústica.

Esto conduce a una conclusión importante:

No debe utilizarse una ventaja térmica de un material para atribuirle automáticamente una ventaja acústica.

La acústica debe compararse mediante prestaciones declaradas del conjunto.

Factor solar g: una ventana también gestiona energía solar

El aislamiento térmico no es el único parámetro energético relevante.

El factor solar g representa la transmitancia total de energía solar del acristalamiento: la fracción de energía solar incidente que se transmite al ambiente interior, considerando tanto la transmisión directa como parte de la energía absorbida y posteriormente cedida hacia el interior.

Un factor solar reducido puede ayudar a limitar el sobrecalentamiento, pero minimizarlo indiscriminadamente tampoco constituye necesariamente la estrategia correcta.

Deben analizarse conjuntamente:

orientación + superficie acristalada + clima + protecciones solares + características del vidrio

El DB-HE incorpora para evaluar el control solar el parámetro qsol;jul.

Para uso residencial privado, el valor límite establecido es 2,00 kWh/m²·mes.

Pero g y qsol;jul no son lo mismo.

El primero caracteriza el acristalamiento. El segundo evalúa el control solar a escala del edificio o de una parte del mismo e incorpora variables como orientación, irradiación, superficie de hueco, fracción de marco, obstáculos y protecciones solares.

Un Ug reducido y un buen Uw no resuelven por sí solos el comportamiento energético del hueco. También deben controlarse las ganancias solares.

El cajón de persiana también forma parte del problema

El cajón de persiana puede afectar simultáneamente a la térmica, a infiltraciones, a la acústica, la continuidad del aislamiento, o la estanqueidad.

Por ello, prescribir una ventana de altas prestaciones y dejar sin caracterizar el cajón significa analizar únicamente una parte del hueco.

Esta cuestión resulta especialmente clara en acústica: el DB-HR considera el conjunto formado por ventana, caja de persiana y aireador cuando existen.

La conclusión es sencilla:

Las prestaciones de una ventana deben analizarse dentro del sistema constructivo del que finalmente formará parte.

Prestación declarada y comportamiento en obra no son equivalentes

Los ensayos normalizados permiten caracterizar productos en condiciones controladas y comparar soluciones.

Son imprescindibles.

Pero después aparece otro nivel: la incorporación de la ventana al edificio.

Una solución con elevadas prestaciones puede verse penalizada por:

  • discontinuidades del aislamiento
  • puentes térmicos perimetrales


  • sellados deficientes


  • fijaciones incorrectas


  • premarcos inadecuados


  • falta de continuidad de la capa de estanqueidad al aire


  • encuentros deficientes en jambas, dintel o vierteaguas


El DB-HE exige precisamente que las soluciones constructivas y condiciones de ejecución aseguren una adecuada estanqueidad al aire, prestando especial atención a los encuentros entre huecos y cerramientos opacos.

Por eso:

La prestación declarada de la ventana no sustituye al diseño del hueco instalado.

UNE-EN 12608-1: “PVC” tampoco define por sí solo un perfil

Cuando hablamos de perfiles de PVC-U existe otra referencia normativa importante: UNE-EN 12608-1, que establece clasificaciones, requisitos y métodos de ensayo para perfiles destinados a la fabricación de ventanas y puertas.

Entre otras cuestiones, esta familia normativa contempla características relacionadas con las condiciones climáticas de utilización, resistencia al impacto y características geométricas y de espesor de las paredes de los perfiles.

Esto permite diferenciar técnicamente perfiles que, descritos simplemente como “PVC”, podrían parecer equivalentes.

Pero también aquí debe evitarse una interpretación incorrecta:

La clasificación del perfil no sustituye las prestaciones declaradas de la ventana terminada.

Las características del perfil no determinan automáticamente el Uw, la permeabilidad al aire, la estanqueidad al agua, la resistencia al viento o el aislamiento acústico de la ventana fabricada.

Por tanto, al especificar una carpintería de PVC-U deben analizarse tanto las características del sistema de perfiles como las prestaciones exigidas al producto terminado.

¿PVC o aluminio? Primero prestaciones; después, materiales

Una comparación técnicamente rigurosa debería seguir este orden:

  • Necesidad del proyecto
  • Prestación requerida
  • Soluciones capaces de alcanzarla
  • Comparación entre sistemas y materiales

Desde el punto de vista térmico, la baja conductividad del PVC-U facilita el desarrollo de perfiles con valores Uf reducidos.

En las carpinterías de aluminio, debido a la elevada conductividad térmica del metal, se utilizan soluciones de rotura de puente térmico para limitar el flujo de calor a través del perfil.

Esto no significa que cualquier ventana de PVC tenga necesariamente mejores prestaciones que cualquier ventana de aluminio.

La comparación correcta debe realizarse entre configuraciones completas y prestaciones declaradas equivalentes.

Y tampoco todos los sistemas de PVC presentan las mismas características.

Por eso, una memoria que especifique únicamente “carpintería de PVC” o “carpintería de aluminio” está definiendo un material, pero no necesariamente el nivel prestacional que necesita el edificio.

7 errores habituales al prescribir una ventana

1. Confundir Uf con Uw

Uf caracteriza el marco. Uw caracteriza la ventana.

2. Prescribir únicamente el material

“Carpintería de PVC” o “carpintería de aluminio” no constituye por sí sola una especificación prestacional.

3. Utilizar la prestación del vidrio como si fuera la de la ventana

Es especialmente frecuente en transmitancia térmica y aislamiento acústico.

4. Utilizar la misma configuración para todos los huecos sin analizar sus condiciones

Orientación, dimensiones, altura, exposición o necesidades acústicas pueden justificar soluciones diferentes.

5. Extrapolar un resultado de ensayo a cualquier dimensión o configuración

Debe comprobarse que la prestación declarada resulta aplicable a la solución realmente proyectada.

6. Olvidar el cajón de persiana y los aireadores

Pueden condicionar térmica, infiltraciones y acústica del hueco.

7. Definir la ventana pero no su encuentro con la fachada

Una buena prestación de producto puede perder eficacia si la instalación introduce infiltraciones, puentes térmicos o discontinuidades

Tabla resumen: cómo leer una ficha técnica
Tabla resumen: cómo leer una ficha técnica

Entonces, ¿cómo debería prescribirse una ventana?

Una memoria de carpintería técnicamente bien planteada debería partir de las condiciones del proyecto y establecer, cuando sean relevantes:

1. Transmitancia térmica Uw requerida.

2. Permeabilidad al aire.

3. Estanqueidad al agua.

4. Resistencia a la carga de viento.

5. Prestación acústica.

6. Ug y factor solar del acristalamiento.

7. Prestaciones del cajón de persiana y aireadores, cuando existan.

8. Dimensiones, tipologías y sistemas de apertura.

9. Condiciones de instalación y resolución del encuentro con fachada.

10. Cualquier prestación adicional derivada de las condiciones particulares del proyecto.

Después debe verificarse que la documentación técnica del producto seleccionado respalda esas prestaciones para las configuraciones previstas.

La pregunta deja entonces de ser:

“¿Qué ventana tiene las mejores prestaciones?”

y pasa a ser:

“¿Qué prestaciones necesita este hueco y qué solución puede proporcionarlas de forma verificable?”

De la ventana al hueco: una prescripción cada vez más prestacional

Una ventana participa simultáneamente en el aislamiento térmico, el control de infiltraciones, la protección frente al agua y el viento, el confort acústico, las ganancias solares y la continuidad de la envolvente.

Ninguna cifra aislada puede describir todo ese comportamiento.

Y el marco reglamentario europeo está ampliando progresivamente este enfoque hacia otras características, incluidas las prestaciones ambientales y el comportamiento de los productos y edificios a lo largo de su ciclo de vida.

Esta evolución refuerza una idea que ya resulta aplicable hoy:

prescribir correctamente no consiste en elegir primero un material o una marca, sino en definir prestaciones verificables y seleccionar después una solución capaz de proporcionarlas.

Desde el Departamento de Prescripción de VEKA colaboramos con arquitectos, promotores y técnicos en este proceso, analizando las necesidades de cada proyecto y ayudando a definir configuraciones coherentes con las prestaciones requeridas.

Porque interpretar correctamente una ventana no consiste en conocer sus cifras de forma aislada. Consiste en entender qué significa cada una, cómo se relacionan entre sí y cómo conseguir que esas prestaciones lleguen desde la ficha técnica hasta el hueco ejecutado.

Fuentes normativas y documentos de referencia

Código Técnico de la Edificación (CTE). Código electrónico oficial del BOE, actualizado a 3 de septiembre de 2026.
Código Técnico de la Edificación — BOE

CTE DB-HE — Ahorro de Energía. Documento de referencia para transmitancia térmica, control solar y permeabilidad al aire de la envolvente.
CTE — Documentación oficial DB-HE

CTE DB-HR — Protección frente al Ruido. Documento de referencia para las exigencias acústicas y la caracterización de los elementos del hueco. El documento comentado explica específicamente la interacción entre ventana, cajón de persiana y aireador.
CTE — Documentación oficial DB-HR

UNE-EN 14351-1. Ventanas y puertas. Norma de producto y características de prestación. Parte 1: ventanas y puertas exteriores peatonales.

UNE-EN 12207. Ventanas y puertas. Permeabilidad al aire. Clasificación.

UNE-EN 12208. Ventanas y puertas. Estanqueidad al agua. Clasificación.

UNE-EN 12210. Ventanas y puertas. Resistencia al viento. Clasificación.

UNE-EN 12608-1. Perfiles de PVC-U para la fabricación de ventanas y puertas. Clasificación, requisitos y métodos de ensayo.

Guía de aplicación del DB-HR. Documento oficial de apoyo para proyectistas, ejecución y control de obra.
Guía oficial de aplicación del DB-HR